Un espectáculo tierno, que deja tanto al público infantil como el adulto con una inmensa voluntad de dejar volar la imaginación. Nido es una invitación a valorar las cosas sencillas de la vida, esas que no cuestan de entender y tienen que conservarse como las más importantes.
Poesía visual pura, sin palabras, con un argumento minimalista, los pequeños sonidos del personaje que sustituyen a las palabras, la historieta del huevo y del pajarito recién nacido, los micro-movimientos que se suceden en el pequeño espacio donde se desarrolla la obra.

